Lo que Sir. Adolphe Alzheimer núnca imaginó...


La expectativa de vida ha aumentado significativamente en los últimos años, esto hace que vivamos más, muchos más años que nuestros abuelos. En 200 años se está duplicando el tiempo de vida, pasando de 45 años en 1850 a casi 90 años proyectados para 2050.
Este aumento ha llevado a que enfermedades neurodegenerativas, cuya frecuencia se duplica cada cinco años, como la enfermedad de Alzheimer, que eran raras en el pasado, lleguen a ser altamente prevalentes en la actualidad (2% a los 60 años, 40% a los 80 años) y a considerarse en los próximos años una epidemia.
Hay actualmente 35,6 millones de personas mayores de 60 años con demencia en todo el mundo y se prevén 81,8 millones para 2050. Otro dato importante es que el 60% de los pacientes vive en los países de bajos ingresos y el mayor aumento de pacientes en los próximos años será en estos últimos.
En nuestro país, se estima que aproximadamente 500 mil pacientes padecen demencia de tipo Alzheimer y esto irá en aumento exponencial en los próximos años constituyendo un problema de salud pública que deberá ser abordado por los diversos subsectores del sistema de salud.
Existen al menos tres estadios de la enfermedad: uno pre-sintomático, uno clínico pre-demencia, hoy llamado deterioro cognitivo leve, y uno de demencia. Otra sintomatología muy frecuente en estas enfermedades son los síntomas neuropsiquiátricos (depresión, agresividad, agitación, ideas paranoides, alucinaciones y trastornos del sueño).
Estos últimos síntomas son muy importantes dado que son los que generan mayor estrés en el entorno y frecuentemente son los que determinan la institucionalización de los pacientes. El uso de medicación neuropsiquiatrica y la internación del paciente aumentan tres veces los costos económicos de la enfermedad. En nuestro país el costo por paciente está calculado en $ 2.816 mensuales en las formas leves a $ 7.926 mensuales en pacientes institucionalizados. Los gastos promedio por medicaciones van desde los $ 600 mensuales en las formas leves a los $ 3.000 mensuales cuando aparecen los síntomas neuropsiquiátricos.
La tendencia actual es el diagnóstico y las intervenciones muy temprano en los estadios iniciales de la enfermedad. En los últimos años múltiples trabajos han demostrado que un manejo especializado e integral tanto del paciente como de su familia en las “Centros o Unidades de Memoria” redundan claramente en un ahorro económico para todos los sistemas tanto públicos como privados.
Actualmente en nuestro medio se dispone de los profesionales y de la tecnología para hacer diagnóstico temprano de Alzheimer en los primeros estadios de la enfermedad, aun con muy sutiles manifestaciones clínicas. Los pacientes son estudiados rutinariamente con una evaluación cognitiva, exámenes de laboratorio y una neuroimagen tipo resonancia magnética cerebral.
En casos especiales y de acuerdo a los criterios clínicos pueden completarse estudios por imágenes con Tomografía Computada por Emisión de Positrones (PET) de encéfalo con bio-marcadores (PiB) y otros medios diagnósticos para identificar en forma temprana aquellos pacientes con sutiles cambios clínicos que pueden desarrollar Alzheimer.
Debido a que la enfermedad de Alzheimer es la causa más frecuente de demencia y que los cambios cerebrales comienzan muchos años antes de que aparezcan los primeros síntomas de la enfermedad, es de esencial importancia realizar el diagnóstico precoz en el estadio pre-demencia de la enfermedad también llamado deterioro cognitivo leve, caracterizado principalmente por déficits de memoria.
El diagnóstico temprano de estos pacientes es clave dado que si logramos retrasar cinco años el comienzo o evolución de la enfermedad de Alzheimer se reduce el 50% la cantidad de pacientes y por consiguiente los gastos económicos de la misma.
El diagnóstico temprano y el manejo adecuado no solo ahorra dinero sino que generan una mejor calidad de vida para el paciente y su familia.
Toda esta problemática ha llevado este año 2012 a que la Organización Mundial de la Salud en conjunto con la Sociedad Internacional de Alzheimer publicaran el reporte “Dementia: a Public Health Priority” instando a los gobiernos a generar planes nacionales de Alzheimer.
Debemos hacer comprender a nuestras autoridades el beneficio de sembrar para el futuro y proponer en nuestro país un Plan Nacional de Alzheimer.
Dr. Facundo Manes
Jefe de Neurología Cognitiva de la Fundación Fleni.

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